Estación del metrobús Centro Cultural Universitario

Gustavo López Padilla

Como parte del sistema de transporte público denominado Metrobús, en lo que tiene que ver con su línea 1, que corre a lo largo de la Ave. de los Insurgentes, entre  las estaciones Indios Verdes, ubicada al norte de la ciudad  de México y la del Caminero, ubicada al sur, próxima a la salida de la carretera que conduce hacia la ciudad de Cuernavaca, en el Estado de Morelos, el 9 de noviembre  del año 2011, fue inaugurada una estación complementaria,  frente al Centro Cultural Universitario y la Reserva Natural de Ciudad Universitaria. Esta nueva estación cumple con dar  servicio a la creciente población que asiste al conjunto del Centro Cultural Universitario, constituido por la Sala de Conciertos Nezahualcoyotl, cines, teatros, edificios para la práctica y exhibición de la danza, librería, el nuevo Museo de Arte contemporáneo, el Centro Universitario de Teatro, la Biblioteca Nacional, el Museo Universum y los servicios que rodean las instalaciones  mencionadas. Adicionalmente se han construido y se edifican actualmente en aquella zona universitaria, nuevos edificios educativos, lo que refuerza el acierto de haber construido la estación de transporte colectivo mencionada. El diseño del proyecto de la nueva estación, le fue encomendado a la UNAM, quién encargó el mismo  a los arquitectos Honorato Carrasco Mahr, Víctor Ramírez Vázquez y Matías Martínez Martínez, profesores de la Facultad de Arquitectura, quienes hicieron equipo, para el desarrollo del proyecto, con un grupo destacado de estudiantes de la propia Facultad.

 

En términos generales, la estación CCU responde a los lineamientos de diseño previamente establecidos para todas las estaciones del sistema Metrobús, sin embargo, las características del lugar le impusieron otras condiciones, que debían ser atendidas con criterios particulares. A diferencia de las otras estaciones del sistema, el entorno circundante está constituido por espléndidas áreas verdes, que constituyen parte de la Reserva Natural de Ciudad Universitaria y en perspectiva, relativamente cercana, hacia el oriente del sitio, se alcanzan a apreciar las siluetas de algunos de los edificios significativos del Centro cultural Universitario. Adicionalmente en el sitio, el tráfico es continuo e intenso, lo que hizo necesario contar con rampas peatonales laterales y puente central  elevado, para poder acceder y salir de la estación con seguridad. La oportunidad de contar con espacio suficiente en el lugar, permitió desplegar los elementos anteriores, respondiendo a requerimientos reglamentarios de construcción y haciendo posible el mostrar las habilidades de diseño, compositivas, del grupo de arquitectos responsables del mismo.

El cuerpo propiamente de la estación, de manera natural, se despliega volumétricamente con un sentido longitudinal, contando con un nivel elevado en la superficie por donde circulan los usuarios, respecto del nivel de rodamiento de los autobuses, para facilitar el acceso a los mismos. Este cuerpo está constituido por tres elementos claramente definidos, el acceso a la estación, en el extremo sur, algunos servicios, ubicados en el extremo norte y la zona de arribo y salida de los autobuses, ocupando al centro la mayor superficie de la estación. Todo el conjunto y la propia estación, están resueltos en base a elementos metálicos y concreto aparente, complementando lo anterior con cristales templados, rejillas metálicas y el empleo de algunas variedades de piedras naturales. La geometría empleada en la solución de proyecto contempla formas geométricas simples, regulares, destacando formalmente la expresividad de los componentes constructivos. El empleo de marcos metálicos que constituyen la propuesta fundamental de estructura, de rejillas metálicas recubiertas de cristal, que delimitan la cubierta y las superficies laterales de cristal templado, que conforman los límites transparentes y ligeros de la estación, mas el empleo del concreto aparente en algunas superficies, en base a tratamientos de cimbra de duela con un sentido horizontal, dejan ver las habilidades de los diseñadores, en lo que tiene que ver con el orden y despiece de los materiales y la solución de los detalles de juntas y ensambles. El resultado de lo anterior es una estación en la que se aprecian, un diseño entendido de manera sistemática, modular, integrando los sistemas de estructura,  de las instalaciones, de fachadas, de acabados y señalización. Se está frente a una arquitectura que busca claridad, eficiencia, racionalidad funcional y constructiva, ligereza, luminosidad, transparencia y elegancia formal. El diseño de la señalización necesaria en la estación, identifica y destaca también la propuesta de sus diseñadores.

Se complementa lo anterior con el proyecto metálico del puente, que articula la estación con las salidas laterales, a ambos extremos de la misma, oriente y poniente, empleando cómodas rampas peatonales, resueltas también en base a componentes metálicos y apoyos de concreto aparente. El contraste entre paisaje y arquitectura, alturas, paralelismos, perpendicularidades, desniveles, masividades, transparencias y ligerezas, hacen del conjunto de la estación una propuesta interesante. En este proyecto, dadas las condiciones del entorno, se privilegian las secuencias de recorrido del espacio entre el acceso, salida y estancia en la estación, constituyendo lo anterior una experiencia atractiva, agradable, amena, al permitir apreciar, por un lado, en todo su esplendor, la magnificencia de la Reserva Natural de la UNAM, en la salida poniente. En este sentido, cuando se va iniciar el recorrido que conduce hasta la de Ave. de los Insurgentes, el descanso superior de la escalera, se constituye momentáneamente en un destacado mirador, desde el cual se aprecia la gran superficie verde y al fondo, la falda de pequeños cerros, ocupados algunos por construcciones que se ajustan miméticamente a su superficie inclinada. En el otro sentido, hacia el oriente, en el recorrido en dirección al conjunto del Centro Cultural Universitario, se puede apreciar, desde cierta altura y en perspectiva, el conjunto de los edificios, a través del verdor de un primer plano también arbolado. Al terminar el recorrido de las rampas que conducen al Centro Cultural, se encuentra uno con el discreto pero elegante espacio escultórico denominado ¨ La estaca ¨, obra del artista Diego Matthai. Es un verdadero espectáculo la dinámica asociada al movimiento alegre, el ir y venir, de autobuses, usuarios y automóviles que transitan por el lugar.

Sin duda estamos ante la mejor estación del sistema de transporte colectivo Metrobús de la ciudad de México. Una estación resuelta en base a criterios asociados a la expresividad  arquitectónica que transita entre el minimalismo y el high tech. Este proyecto de los arquitectos Honorato Carrasco Mahr, Víctor Ramírez Vázquez y Matías Martínez Martínez, fue distinguido recientemente con Medalla de Plata, en la XII Bienal de Arquitectura, 2012, de la Federación de Arquitectos de la República Mexicana; constituyendo además, una interesante muestra del relevo generacional, que se experimenta actualmente en la Arquitectura Mexicana Contemporánea.

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