Arquitectura y Diseño Industrial

Gustavo López Padilla

 Como resultado de la Revolución Industrial, que inició en los países centroeuropeos a mediados del siglo XVIII y se consolidó a lo largo del siglo XIX, surgió una nueva manera de entender la arquitectura, el desarrollo de las ciudades y la ingeniería, en las que se puso en juego una nueva actividad productiva que fue reconocida como Diseño Industrial. El conjunto de lo anterior se fue desarrollando de la mano de la filosofía racionalista asociada a la ilustración, del impulso a la ciencia, el incremento de las relaciones y la competencia comercial entre los estados y continentes y la experimentación de un repertorio amplio de novedosas experiencias culturales, destacando entre ellas lo que se conoce como las Vanguardias Figurativas, experimentadas entre los siglos XIX y XX. Distintas tipologías arquitectónicas respondieron a las nuevas circunstancias históricas, tales como edificios fabriles, almacenes de productos manufacturados, estaciones de ferrocarriles, edificios para exposición de productos, edificación de conjuntos de vivienda aledaños a las fábricas para alojar a la creciente clase trabajadora, edificios altos de usos mixtos y el incremento en la construcción de puentes, ejecutados dando prioridad al uso de los materiales metálicos. El criterio de lograr la máxima economía, a partir de la producción en serie de componentes estructurales y arquitectónicos, lo cual conduce necesariamente a la estandarización y la aplicación de medidas constructivas entendidas a partir de  sistemas modulares. eliminando los elementos ornamentales y superfluos, utilizando materiales y procedimientos constructivos novedosos, buscando la mayor eficiencia y el que las construcciones pudieran ser levantadas en el menor tiempo posible, fue estrechando en el tiempo, la relación entre arquitectura y diseño industrial. Muebles y objetos cotidianos, producidos también industrialmente, complementaron la habitabilidad de las nuevas edificaciones.

A manera de algunos ejemplos significativos, que representan en el tiempo el desarrollo de las ideas anteriores, se pueden enumerar:  El Palacio de Cristal de Joseph Paxton, levantado en Londres, en el año 1851, la Galería de las Máquinas de París, del año 1889 o el puente Príncipe Alberto construido sobre el Río Támesis, en Londres, en el año 1873. En términos urbano arquitectónicos son importantes las experiencias de las ciudades norteamericanas como Chicago, que desde la segunda mitad del siglo XIX, emprenden un fuerte desarrollo, a partir de novedosas concepciones urbanas y arquitectónicas, tomando en cuenta en particular la producción y el diseño industrial en un sinnúmero de componentes, entre los que destaca el uso del elevador y mejores calidades de acero, lo que posibilitó la experimentación de mayores densidades urbanas,  la construcción de edificios altos, que requieren naturalmente unidades constructivas repetibles y económicas. Ejemplos como el edificio Auditórium, de los arquitectos Adler y Sullivan, del año 1887 o el edificio Leiter, de Le Barón Jenney, del año 1885, construidos en Chicago, son representativos. Años mas tarde, a principios del siglo XX, el Movimiento Moderno se consolidó, con la fundación de la escuela alemana Bauhaus, por parte de Walter Gropius, en el año de 1919, en la cual de manera integral se enseñó y practicó el diseño de arquitectura, diseño urbano, diseño industrial y artes gráficas. 

A lo largo de todo el siglo XX, en innumerables ejemplos, se pudo constatar la relación entre arquitectura y diseño industrial, volviendo cada vez mas fina y sofisticada la presencia de este último. Sin excluir tendencias, expresiones arquitectónicas como el racionalismo, el minimalismo, el high tech, la visión estructuralista o el deconstructivismo, entre los más representativos, cuentan con obras notables que muestran lo anterior. El diseño industrial deja ver su presencia en la conceptualización estructural, en el diseño de las instalaciones requeridas en las obras, tales como las eléctricas, iluminación, sanitarias, hidráulicas, aire acondicionado y especiales. Complementan las propuestas, todo el repertorio de acabados, tanto en fachadas como en los espacios interiores, pisos, muros y plafones, en los cuales la industrialización y sistematización de productos, muestra una gama sorprendente y variada. El diseño de mobiliario y objetos complementarios a los espacios, aumentan la lista de relaciones entre arquitectura y diseño industrial. Los criterios de sustentabilidad en todas sus facetas y variantes, desde hace veinte o treinta años, se suman con un sinnúmero de productos, resultado de la investigación y el diseño aplicado. Como ejemplos representativos de lo comentado previamente se pueden mencionar, el edificio Seagram, ubicado en Nueva York, E.U. del año 1956, obra de Mies Van Der Rohe,  el Museo Georges Pompidou, del año 1977, ubicado en París, Francia, diseñado por Richard Rogers y Renzo Piano, el estadio Allianz Arena, ubicado en Munich, Alemania, obra del año 2005, diseñado por Herzog & De Meuron, el museo Guggenheim, obra de Frank Ghery, ubicado en Bilbao, España, del año 1977 o la Estructura arborescente, ubicada en la Ciudad de la Artes y de las Ciencias, Valencia, España, del año 2001, diseñada por Santiago Calatrava. Sería impensable que la construcción de los últimos edificios, considerados los más altos del mundo o los más ecológicos, se pudieran ejecutar, en tiempo y costo, sin tomar en cuenta como parte fundamental del diseño y del proceso constructivo, la producción industrial. La repetición y consideración de entender los proyectos y obras como sistemas complejos, hacen indispensable la participación de arquitectos, ingenieros y diseñadores industriales, haciendo equipo desde luego, con otras disciplinas, como los responsables de los planteamientos y resultados financieros. De los recientes proyectos de edificios se pueden enumerar: El Shangai World Financial Center, ubicado en la ciudad  de Shangai, China, del año 2008, de 101 pisos de altura, diseño de Kohn Pedersen Fox, el edificio Taipei 101, ubicado en Taipei, Taiwán, de 101 niveles, diseño de C.Y. Lee y el Burj Khalifa, ubicado en Dubai, Emiratos Árabes Unidos, de 163 niveles, terminado en el año 2010, diseño de Adrian Smith, quién trabajara hasta el año 2006 con la firma SOM. En términos urbanos, arquitectónicos y ambientales, vale la pena destacar la experiencia de Norman Foster, conocida como Masdar City, que se construye actualmente en Abu Dhabi, Emiratos Árabes Unidos, programada para terminarse en el año 2016, conceptualizada y realizada como la ciudad que pretende ser 100 % ecológica, libre de emisiones de carbono.

A diferencia de lo que sucedía a principios del siglo XX, con la consolidación del movimiento moderno de la arquitectura, en la que los maestros de dicho movimiento, como Mies Van Der Rohe, Alvar Aalto o Lecorbusier, fueron capaces de plantear integralmente proyectos urbanos, arquitectónicos y diseñar muebles u objetos de uso cotidiano que complementaban sus proyectos, dentro de lo que se considera diseño industrial, desde finales del siglo XX, hasta los días que corren,  a veces dada la complejidad de los requerimientos de los proyectos solicitados, existe una especialización tal, que fracciona la participación de los involucrados en las decisiones finales de diseño. Participan luego entonces, dentro de estos proyectos, arquitectos, urbanistas, ingenieros de muy distintas especialidades y diseñadores industriales. Sin embargo, al final de cuentas, el resultado de los diseños solicitados deben contar con unidad conceptual, de tal suerte que les proporcione fuerza y solidez de presencia, lo que hace indispensable una fina y equilibrada coordinación entre las distintas especialidades, jugando un papel crucial, el arquitecto creador de la idea fundamental. De lo anterior resulta la necesidad de que en las actuales escuelas de arquitectura, se formen profesionales que cuenten con una visión integral, conociendo y valorando debidamente la importancia de lo que significan por un lado, el hecho de que hacer arquitectura es hacer ciudad, siendo necesario tener conocimientos de urbanística, saber y dominar evidentemente, todo lo relacionado con la arquitectura, considerando como lo más importante el planteamiento de las ideas conceptuales, rectoras de los proyectos y tomando en cuenta la gran importancia que tiene hoy en día la consideración del diseño industrial, en la conceptualización y realización de los proyectos. El trabajo en equipo, considerando, sumando y respetando las distintas especialidades, es requerimiento indispensable para un adecuado, eficiente y exitoso ejercicio profesional, que toca realizar a los arquitectos hoy en día.

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