Recorridos londinenses

Gustavo López Padilla

Con cariño y agradecimiento para Rodrigo, Doña Ale  y la adorable Inés.

 Una ciudad viva siempre está en construcción, nos dice el reconocido urbanista danés Jan Gehl, en entrevista que le realizó Anatxu Zabalbeascoa para el periódico el País, el pasado 9 de enero de este mismo 2017. (1) Tomando en cuenta las ideas anteriores y con sus particularidades, al recorrer a pié la ciudad de Londres, es perceptible una ciudad viva, en constante transformación, tratando de equilibrar la conservación de su rico  patrimonio milenario –la ciudad fue fundada por los Romanos en el año 43 después de Cristo- con las visiones mas modernas del urbanismo y la arquitectura. Vale la pena recordar además, que Londres desempeñó un papel fundamental en el impulso a la Revolución Industrial entre los siglos XVIII y XIX, con todo lo que ello implica en términos de desarrollo económico, político, social y cultural, incluyendo nuevas visiones en el entendimiento de la arquitectura y el desarrollo de las ciudades. Hablamos en esta oportunidad de una de las ciudades mas importantes del mundo occidental europeo, que cuenta con una población estimada al año 2012 de 8,846,535 habitantes, con una superficie territorial de 1572 km2, una densidad construida de 5490 hab. por km2 y que dispone de 27 m2 de espacio verde por habitante. Londres ciudad cosmopolita, global, en la que se desarrollan por igual con criterios de vanguardia entre otros: el comercio, las artes, la educación, la investigación, el mundo de las finanzas, las comunicaciones y el turismo. En este último rubro se estiman 17 millones de visitantes al año en la capital británica.

Londres cuenta con un tejido urbano orgánico, irregular, según los urbanistas conocido como de plato roto, ordenado por algunos anillos viales concéntricos y avenidas radiales que se dirigen al centro de la ciudad, hacia el origen, hacia el área urbana conocida como la City. La topografía del lugar es relativamente plana, contando con algunas colinas suaves. Además la ciudad se organiza y relaciona con el curso del Río Támesis, que corre del suroeste hacia el este, entendido como un recurso natural importante que hay que conservar y respetar. Río navegable, el más importante de Inglaterra, que nace desde el Condado de Gloucestershire, cruzando Londres y desembocando hasta el Mar del Norte, contando con una extensión total de 346 km. La ciudad se subdivide en 32 municipios mas uno adicional, la City, que corresponde con el principal centro financiero del país. Al recorrer la ciudad, se percibe con claridad que su perfil urbano está definido en promedio, por bloques de edificios de entre cinco y siete pisos, con algunas intermitencias de viviendas de entre dos y tres pisos, mas algunas zonas puntuales en las que se han permitido construir edificios altos. Los edificios de entre cinco y siete pisos, característicos de una gran cantidad de ciudades europeas, perfilan gran parte de los barrios residenciales londinenses, su imagen y rostro urbanos, con paramentos continuos que definen los límites de las calles, alturas constantes y con tipologías arquitectónicas que muestran  un carácter académico, en donde se experimenta con el criterio de unidad en la variedad, ya que parecería que fuera un mismo edificio repetido constantemente, pero cuando se mira con detalle, existen algunas variantes que permiten identificar la particularidad de algunos edificios o bloques de los mismos. Pero es claro que en muchos de los barrios residenciales e incluso en algunas de las principales calles del centro de la ciudad, los londinenses apuestan por la unidad y la continuidad, para definir sus presencias urbanas que terminan siendo ordenadas, vivibles  y muy amables. Es característico además que los edificios volumétricamente cuenten con una base, un cuerpo fundamental y su remate en la parte alta. Estos usual que estos mismos edificios  estén construidos y terminados, por sus exteriores, unitariamente con tabiques de barro aparentes y en otras ocasiones los conjuntos están preferentemente terminados en color blanco. Desde luego hacia el centro de la ciudad y en sus obras mas contemporáneas, se utiliza una mayor diversidad de materiales.

En algunas zonas existe la combinación de edificios tradicionales con edificios modernos, en una relación que resulta en alguna medida armoniosa, respetando sobre todo los límites de alturas y continuidad de paramentos. En contraste resulta interesante la diferencia de lo que sucede en estos barrios residenciales muy consolidados, unitarios, respecto a la transformación que han sufrido algunas zonas, como la conocida como City, en la cual se han construido y se siguen construyendo actualmente nuevos edificios altos, que conviven, contrastantes, con edificaciones patrimoniales de menores alturas. Estamos ante un orden distinto, caótico, diverso, poco unitario, un tanto agresivo, altamente densificado, que responde básicamente a las leyes del mercado. Aquí en el conjunto de la City, destacan aun por sobre lo que se construye actualmente dos edificios emblemáticos, el 30 St Mary de Norman Foster del año 2003, conocido también como el pepinillo y el Lloyds compañía de seguros, edificio high tech,  diseñado por Richard Rogers, del año 1986. Pero aún en este orden un tanto caótico, se cuenta con pequeños espacios públicos, a los cuales las gentes que trabajan en el lugar acuden para tomarse un refrigerio, descansar, tomar el sol, compartir la vida pública y democráticamente unos con otros. La presencia diversa de criterios urbanos, estilos, tiempos históricos, densidades y alturas de edificios, nos da cuenta de la idea de que las ciudades modernas son varias ciudades, que conviven al mismo tiempo en un mismo territorio geográfico.

Al recorrer las calles de algunos de los barrios de Londres, de los muy consolidados y definidos, es notable la amplitud de sus banquetas, la gran cantidad y variedad de espacios verdes, a veces públicos y otros más privados, formando parte de zonas comunitarias de vecinos, que acceden a sus espacios jardinados de manera regulada según acuerdos particulares entre ellos. A estos espacios verdes de pequeña escala, muy bien cuidados, donde se desarrolla la vida cotidiana, se suman los grandes parques públicos, como lo pueden ser a manera de ejemplos: The Regents Park, Hyde Park, Battersea Park, Kensington Gardens o St. James Park, la mayoría de ellos contando con importantes cuerpos de agua, contribuyendo en su conjunto a la calidad ambiental de la ciudad. Vale la pena recordar el dato de que la ciudad cuenta con 27 m2 de espacio verde por habitante, considerando que los acuerdos internacionales de urbanistas, recomiendan que las ciudades deberían contar con al menos entre 12 m2 y 15 m2 por habitante de estos espacios. Al caminar entre las laberínticas calles de Londres, el tejido urbano de plato roto lo favorece, van surgiendo muchos rincones, recovecos, pequeñas plazas, espacios públicos diversos, en donde aparecen comercios, galerías de arte, restaurantes y los clásicos pubs, en los que se puede comer o tomar cerveza, las mas de las veces a pié, afuera de los propios establecimientos, en las pequeñas plazas o en las banquetas, recargando las bebidas en los pretiles de las ventanas de los establecimientos. En los barrios elegantes, muy consolidados, existen bastas zonas sin comercios, solo viviendas, contando con algunas calles específicas donde se da la vida social, comercial, comunitaria. En el resto de la ciudad la mezcla de usos del suelo es frecuente, habiendo comercios, oficinas, galerías, hoteles de diferente escala y categoría, restaurantes y muchos, muchos pubs. La vida comunitaria es intensa y global en su conformación social; las mas diversas nacionalidades, ocupaciones laborales, niveles socioeconómicos, culturas e idiomas, se entremezclan en calles, plazas, rincones, en la gran diversidad y cantidad de espacios públicos con los que cuenta la ciudad de Londres. En las tardes veraniegas, entre las cinco o seis de la tarde, estos espacios se vuelven plenos de vida comunitaria, no se diga los fines de semana, que pueden tener tiempos de ocio mas prolongados. Los habitantes de Londres toman su ciudad, la hacen suya y la disfrutan a plenitud. Al final de cuentas, una buena parte de la extensión de Londres tiene una condición caminable; se le puede recorrer, disfrutando de sus barrios y edificios emblemáticos, tradicionales y modernos, contando siempre con la referencia del Río Támesis. Aquí vale la pena recordar al crítico estadounidense Paul Goldberger, quien nos comenta en su libro Porqué importa la arquitectura, cuando nos dice: Entre caminar por las calles y leer un libro de historia de la arquitectura, siempre escogeré caminar y así experimentar el poder de la percepción real. (2)

En términos de movilidad, la ciudad cuenta con importantes, diversos, extensos y complementarios sistemas de transporte público; comenzando con sus camiones emblemáticos de dos pisos, de color rojo. Según algunos datos estadísticos relativamente recientes, el parque vehicular de camiones asciende a 8000 unidades, dispuestas en 700 líneas. Se suma a lo anterior la red del metro, conocido como The Tube, el mas antiguo del mundo, inaugurado en el año de 1863, conformado por 270 estaciones, 11 líneas.  Con los camiones y con el metro, es posible llegar a casi toda la geografía urbana londinense. Complementan la movilidad sus emblemáticos taxis, la mayoría de color negro, de diseño tradicional, los trenes de cercanías, los transportes fluviales y mas recientemente, desde junio del 2010, una creciente red de bicicletas, que se vuelve cada vez mas popular y presente en la vida urbana de la ciudad. Existen diferentes y claras políticas restrictivas para el uso de los automóviles; desde que la mayoría de los edificios no cuentan con estacionamientos privados, hasta la limitación en el uso del automóvil y cobranza para circular por zonas específicas, sobretodo en el centro de la ciudad. Recordando de nueva cuenta la mencionada entrevista a Jan Gehl, el nos comenta: El Homo Sapiens camina…una persona que no lo hace está incompleta… el coche tiene los días contados en la ciudad… el coche era una tecnología inteligente hace casi cien años. Pero a medida que las ciudades se densifican –y no hay otro crecimiento posible- se convierten en un estorbo… hoy urge una combinación de piernas, bicicletas y transporte público. (1) Londres, como una buena parte de las ciudades modernas está encaminada a la implementación de estas últimas ideas de movilidad mencionadas.

El mismo Jan Gehl nos habla de la reconquista de las calles, volviéndolas en lo posible peatonales, diversificando la posibilidad, número, calidad y variedad de los espacios públicos para estar. Nos comenta en la misma entrevista mencionada: Sentarse en la calle a mirar pasar a la gente es uno de los placeres de la vida. (1) Recorrer una ciudad es una excelente oportunidad para aprender de ella, poder descubrir y disfrutar sus secretos y en este sentido Paul Goldberger nos comenta: el único modo de aprender es mirar, volver a mirar, luego mirar un poco mas. (2) Londres  a cambiado ya algunas de sus calles, incluso pequeñas zonas barriales, convirtiéndolas a su condición peatonal. Algunas de manera permanente y otras que se vuelven peatonales para los fines de semana, como Regents Street, la cual se puede recorrer a pié, mirar sus edificios con mayor detenimiento, visitar sus comercios, disfrutar de espectáculos musicales diversos, bastante buenos por cierto o simplemente estar en la calle conviviendo democrática y libremente con la comunidad global que en grandes cantidades la camina. Pero si bien todo lo anteriormente mencionado puede ser disfrutable, a ratos también la cantidad de gente que asiste a estas calles y zonas de la ciudad puede resultar abrumadora.

Otro tema importante, presente en ciudades como Londres, es lo que comúnmente se ha dado en llamar como la gentrificación. Zonas importantes de las ciudades que han aumentado sus costos de operación, mantenimiento y rentas de inmuebles, desplazando a los grupos sociales originales de estas zonas, los menos favorecidos económicamente hablando, creando zonas de exclusión en donde solo vive población de recursos altos. En este sentido, en  Londres a manera de ejemplos podemos citar a Chelsea, Pimblico y que decir de Mayfair, en donde en la calle se ven estacionados como si nada, como si los regalaran por montones, autos Porche, Ferraris, maseratis, Lotus y otros mas por el estilo, de último modelo. Las rentas de las viviendas en esos mismos lugares han llegado a niveles estratosféricos. La segregación socio económica es evidente. Los mas necesitados son desplazados a la periferia, a distancias cada vez mayores del corazón de la ciudad. Es claro que de manera natural, los diferentes grupos sociales se necesitan unos a los otros, que sus mezclas son necesarias social, política, económica y culturalmente. En este sentido, de nueva cuenta Jan Gehl nos comenta: La gentrificación requiere decisiones políticas, yo, como urbanista, creo en un porcentaje de vivienda social en cada barrio. (1) El fenómeno de la gentrificación se multiplica, en la propia Londres en  barrios como Spitalfields o  Shoreditch, conocidos como el nuevo Soho,  una zona deteriorada, pero con una atmósfera, realidad urbana y arquitectónica interesantes y  atractivas. Barrios en los cuales se han dado importantes movimientos de arte callejero, reconocidos ampliamente. Aquí en estos barrios los comercios y las viviendas se comienzan a transformar, sobretodo interiormente, con diseños mas modernos, con intervenciones mas costosas y se inicia ya el desplazamiento de la población originalmente residente en el lugar.

Consciente de las leyes de la vida, el mismo Gehl nos comenta: cuando algo no cambia se muere. (1) Las ciudades como un fenómeno social vivo,  tienden a cambiar, necesitan transformarse constantemente, pero lo deben hacer como se hace en Londres, respetando su historia, su cultura, sus tradiciones, su patrimonio construido, tratando de armonizar lo antiguo con lo moderno y pensando antes que nada en el bienestar del conjunto de los diferentes grupos sociales que las conforman. Valorando los equilibrios racionales en el uso del espacio,  la disponibilidad y distribución de sus recursos,  la diversificación y apertura de oportunidades de trabajo,  el respeto a las diferentes condiciones sociales, culturales, procurando además desarrollos urbanos que sean incluyentes y además amables ambientalmente  con la naturaleza. Londres es una ciudad que además,  tendrá que conciliar todo lo anterior con las nuevas realidades que resulten de las negociaciones del Brexit y sus nuevas relaciones con la comunidad europea y el mundo, que sin duda alteraran el curso de las cosas que se viven actualmente en la ciudad. Londres se muestra como una ciudad pujante, próspera, moderna, vanguardista, con muchos aciertos urbanos, sociales y culturales. El reto de una nueva realidad política, social y económica está a la vuelta de la esquina. Ojalá y se tengan presentes en las negociaciones, insistiendo,  conseguir el bienestar del conjunto de comunidades globales que constituyen la fuerza vital de la ciudad y no solo el beneficio para unos cuantos, generalmente los históricamente mas favorecidos.

 

  • Entrevista a Jan Gehl por Anatxu Zabalbeascoa.
Periódico el País. 9 de enero del 2017.
  • Porqué importa la arquitectura.
Paul Goldberger. Ivorypress Madrid 2012
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Del Ángel 14

Gustavo López Padilla

Desde hace poco mas de quince años, en la ciudad de México se ha emprendido una intensa actividad de transformación urbana, a partir de la puesta en práctica de nuevas densidades constructivas, aplicables en diferentes delegaciones y colonias de esta ciudad capital. Lo anterior ha ido creando un rostro urbano distinto, mas cosmopolita, en el que viviendas unifamiliares han ido dejando su lugar a edificios que han intensificado y diversificado la vida colectiva, mezclando en algunos además distintos usos del suelo, con todo lo cual se  aprovecha de mejor manera la propia disponibilidad del suelo y las infraestructuras urbanas instaladas. Una de las Delegaciones políticas que han mostrado con mayor claridad e intensidad esta transformación urbana es la Benito Juárez, ubicada en el centro sur de la ciudad, en la cual han aparecido nuevos edificios corporativos y centros comerciales, ubicados en algunas de sus avenidas mas importantes, como pueden ser Revolución, Río Mixcoac o Insurgentes sur, incluyendo en el conjunto de la Delegación, mayoritariamente edificios diversos destinados para el uso de viviendas. El Gobierno de la ciudad y el de la propia Delegación política, han emprendido obras viales importantes en la zona, que implican un carácter regional, tratando de aliviar el intenso flujo vehicular que se ha incrementado sustancialmente en los últimos años, no solo en los límites de la demarcación política, sino en toda la ciudad. Débilmente para este sector centro sur de la ciudad, se han instrumentado algunas acciones para impulsar el uso de la bicicleta, lo cual desde luego deberá impulsarse en breve con mayor decisión y cuidado, pensando sobre todo en lo que tiene que ver con sus diseños respectivos, buscando antes que nada la seguridad de los usuarios de este indispensable y necesario medio de transporte, tratando además de articular estas nuevas redes ciclistas, con las rutas mas consolidadas, ubicadas sobre todo en las Delegaciones Cuauhtémoc y parte de la Miguel Hidalgo. Dentro de la propia Benito Juárez se han sumado también algunos proyectos de restauración, en términos de arquitectura de paisaje, que han mejorado y vuelto mas amable la presencia urbana de la zona y alentando su condición caminable y de convivencia colectiva.

Formando parte de este panorama urbano, a finales del año 2016 se terminó de construir el edificio de departamentos, ubicado en la calle Del Ángel no. 14, en la colonia San José Insurgentes, dentro del perímetro de la ya referida Delegación Benito Juárez, proyecto de Gustavo López Padilla, contando con la colaboración de Graciela Díaz del Barrio.  El edificio se desplanta sobre un terreno de 397.00 m2, contando con un semisótano destinado para estacionamiento, el acceso peatonal principal y la ubicación de las articulaciones verticales necesarias. En tres niveles superiores se ubican seis departamentos de 119.00 m2 cada uno, aprovechando además las azoteas para contar con terrazas descubiertas, parcialmente pergoladas, asignadas a los departamentos ubicados en el tercer nivel. En total el edificio cuenta con 927.00 m2 construidos. El terreno de forma regular, alargado, oriente-poniente, indujo naturalmente la propuesta de diseño, habiéndose ubicado los servicios y articulaciones verticales en el centro del mismo, las zonas privadas de dormir al fondo, buscando la incidencia matutina del sol y las zonas públicas al frente, con orientación poniente, regulando en esta zona las incidencias del sol y sus ganancias de calor, mediante balcones y parteluces metálicos móviles, que procuran sombra y una cierta privacidad cambiante y ordenada por los propios usuarios de los departamentos, pero sin descuidar la relación de los interiores con la calle, profusamente arbolada, en donde una jacaranda al frente mismo del terreno, ocupa un lugar preponderante.

La presencia del edificio de densidad media es amable en términos urbanos, dada su resultante volumétrica, discreta, tres alturas, dentro de lo cual se buscó en el planteamiento general de proyecto, una disposición que contiene la idea de una base, un cuerpo principal de desarrollo y un remate superior, en este caso definido por las pérgolas que limitan las terrazas en azotea. La disposición del conjunto de los departamentos permite una franca privacidad entre todos, lo que genera una grata habitabilidad. Se planteó separar claramente la privacidad de las zonas de dormir de las zonas públicas, funcionando algunos componentes de servicio como  enlace entre ambas. Las zonas públicas entendidas como un todo continuo, flexible, reconfigurable, pueden subdividirse, dependiendo de los requerimientos de funcionamiento de cada usuario en lo particular. El conjunto de los espacios resulta bien iluminado y ventilado naturalmente, siendo importantes los louvers o parteluces metálicos móviles, que regulan la luz y las incidencias del sol, que funcionan como una doble fachada en los balcones que dan a la calle, otorgándole al edificio una presencia urbana dinámica, cambiante, con juegos de claroscuros. Los interiores de los departamentos están terminados mayoritariamente con madera en pisos y muros, lo cual genera una atmósfera cálida, vivible, amable.

Los proyectos de esta naturaleza, dado el común denominador de sus posibles respuestas proyectuales, relacionado con las posibilidades mismas del terreno, las condicionantes regulatorias y sus posibles parámetros financieros, representan un reto interesante para sus diseñadores, en el sentido de tratar de encontrar variables en algunos de sus elementos compositivos, formales, espaciales o funcionales, que sean útiles, razonables y económicos, de tal suerte que le permitan al edificio y sus usuarios en cuestión, descubrir su propia personalidad y posibles contribuciones, en términos de funcionalidad arquitectónica  e imagen urbana.

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Colegio Montessori en Mazatlán, Sinaloa

Gustavo López Padilla

Resulta alentador que exista una nueva realidad geográfica en el panorama de la Arquitectura Mexicana Contemporánea. Hoy en día existen diversas regiones, estados  y ciudades de la República Mexicana, en las cuales es verificable la presencia de nuevas generaciones de arquitectos, que han enriquecido el repertorio de contribuciones conceptuales, compositivas y formales de nuestra arquitectura reciente. A estados como Baja California, Nuevo León, Jalisco, Veracruz, Yucatán y la ciudad de México, se ha sumado Sinaloa, en donde en ciudades como Culiacán, Mazatlán o Mochis, es perceptible la presencia de jóvenes firmas de arquitectos que realizan actualmente un esfuerzo importante, para que sean reconocidos sus trabajos proyectuales y constructivos, con sentido de pertenencia a sus lugares de origen y sumando sus experiencias al conjunto de la Arquitectura Mexicana Contemporánea. En este orden de cosas podemos reconocer trabajos de distinta naturaleza, temática y escala, que incluyen experiencias que tienen que ver con diseño urbano, arquitectónico y de paisaje. Formando parte de estos nuevos escenarios arquitectónicos, en el año 2016 fue inaugurado el Colegio María Montessori, ubicado en la ciudad de Mazatlán, proyecto realizado en conjunto por EPArquitectos (Arq. Erick Pérez Páez) y el Estudio Macías Peredo (Arq. Salvador Macías Corona, Arq. Magui Peredo Arenas), contando además con la colaboración de Isaac Veloz, Guillermo Barrera, Sacnité Flores y Alejandra Garate. Lo que tiene que ver con el diseño de paisaje estuvo a cargo del arquitecto  Erick Pérez. El Colegio cuenta con un área construida de 1,100.00 m2. en una primera etapa.

La presencia del Montessori, desde el punto de vista formal resulta atractivo, diferente, dinámico, contando con una escala urbana amable. Es interesante el planteamiento general de la composición del conjunto del colegio, experimentando con ordenes geométricos, volumétricos y formales que van más allá de los esquemas tradicionales, con los cuales regularmente se han resuelto proyectos educativos de esta naturaleza. Desde luego Influyen en lo anterior, además de la voluntad proyectual de sus diseñadores, los enfoques y prácticas educativas que forman parte de la educación Montessori, en las cuales las atmósferas, calidades  y condiciones materiales de las aulas y demás espacios educativos, deben fomentar la convivencia y participación de los alumnos en actividades grupales, para acercarse de manera natural al conocimiento. Así las cosas, los autores de la obra enfrentaron su solución proyectual, a partir de un sistema espacial modular hexagonal, resolviendo de manera homogénea los distintos requerimientos de programa que les fueron solicitados: administrativos, educativos y de servicios. En el conjunto se van alternando las presencias volumétricas de los espacios útiles con espacios vacíos, descubiertos, que funcionan para permitir otras actividades complementarias. Es un acierto el que cada módulo de proyecto cuente con una doble fachada, generando una circulación perimetral al núcleo de cada módulo, lo que permite además de la movilidad de los usuarios, contar con espacios protegidos, bien iluminados,  regulando las incidencias del sol y sus ganancias de calor al interior de los espacios útiles, propiciando además, naturalmente, flujos de corrientes de aire para lograr una cierta frescura ambiente, lo que en conjunto permite resolver en buena medida los requerimientos climáticos para un lugar geográfico como Mazatlán, Sinaloa, que cuenta con un clima caluroso y húmedo.

Constructivamente la escuela está resuelta mediante  sistemas tradicionales de apoyos de concreto armado, muros de carga y losas encasetonadas también de concreto armado, privilegiando la presencia formal, de texturas y color del tabique de barro recocido, este último convertido en imagen dominante del proyecto. Se aprecia con claridad un gusto y capacidad de los diseñadores para resolver los requerimientos de detalle constructivos, que incluyen soluciones de relaciones y continuidades geométricas, despiece y transiciones de materiales. A la distancia, esta presencia masiva de muros de tabique, el tratamiento compositivo de fondo y figura,  destacando el juego formal de vanos y ventanas triangulares, recuerda la arquitectura de Louis Kahn; otro tanto sucede en el mismo sentido con el orden geométrico, un tanto complejo en la solución del conjunto de la Escuela Montessori. Se suman a lo anterior las variaciones y contrastes de luces y sombras, texturas y cambios de materiales, lo que termina otorgando al proyecto una dinámica interesante en el transcurso de sus recorridos. Me parece sin embargo, que siguiendo con la lógica Kahniana, le faltó al proyecto Montessori un tratamiento mas cuidadoso en el manejo de jerarquías volumétricas, espaciales y funcionales, diferenciando presencias construidas dependiendo de las actividades particulares de los espacios. Recordamos desde luego aquellas ideas de los espacios servidos y servidores. En este mismo sentido, creo que es interesante que los recorridos espaciales sean sorpresivos, sin embargo como está resuelto el proyecto, en principio me parecen confusos para llegar a los distintos lugares que constituyen la escuela, al ser  todo tan semejante y poco diferenciado. Creo también que como esta resuelto el sistema modular, si bien es interesante y atractivo, resulta poco flexible al no permitir posibles continuidades espaciales mayores a cada módulo y la flexibilidad puede ser un factor importante, pensando en la cambiante dinámica educativa de nuestros días.  Sin embargo, al final del camino,  puedo entender que una escuela como esta, resulte mas interesante y divertida para los niños y conciliar educación y diversión es sin duda una formula necesaria y exitosa.

Sin duda el tema de la educación es fundamental para el desenvolvimiento de nuestra sociedad y mas todavía en los tiempos recientes en que vemos como se transforma y deteriora el universo de los valores y los tejidos sociales. En este orden de cosas, se vuelve indispensable impulsar la educación y entender las propias  y actuales dinámicas de la educación que han cambiado vertiginosamente a lo largo de los últimos treinta años y los nuevos planteles educativos,  deben afrontar las nuevas condiciones en las cuales se desenvuelven  los diversos medios y maneras de generar y transmitir el conocimiento. Hoy en día,  los modelos educativos demandan proyectos arquitectónicos que entiendan y resuelvan estas distintas realidades, mas reflexivas, objetivas, dinámicas, divertidas, visuales, comprometidas con la vida,  la sociedad y con el planeta en que vivimos. Este proyecto del Colegio María Montessori de Mazatlán, pretende estar cerca de todo lo anterior y debe ser entendido y valorado en sus resultados,  desde esta perspectiva.

Los dibujos que acompañan las presentes reflexiones, fueron proporcionados por el Arq. Erick Pérez.

Las fotografías que ilustran los comentarios son de la autoría de Onnis Luque + Erick Pérez.

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Arquitectura y redensificación urbana, edifico Ucello 10

Gustavo López Padilla

En los últimos años se ha insistido en la conveniencia de que nuestra ciudad de México, debe emprender una actividad constructiva, basada en la redensificación de distintas zonas urbanas, que cuentan con una importante infraestructura instalada, en lo que tiene que ver con las redes de suministro de agua potable y energía eléctrica,  descargas de aguas residuales, servicios de recolección de basura y disponibilidad de distintos medios de transporte público, además de contar con servicios suficientes en lo que tiene que ver con comercio y relativamente resuelto lo relativo a educación y recreo; tratando con ello de evitar el crecimiento horizontal de la ciudad, extensiones construidas con base en densidades bajas que deterioran y destruyen los espacios naturales verdes, periféricos a la mancha urbana ya consolidada. En este sentido se han ido actualizando los planes de desarrollo urbano correspondientes. Las ideas anteriores ya forman parte de la realidad proyectual, urbana y arquitectónica de nuestra ciudad y en colonias como Polanco, Hipódromo, Roma, Del Valle, Narvarte, San José insurgentes o el Barrio de San Juan Mixcoac, por citar solo algunas, se puede constatar que instrumentando distintas densidades construidas, dependiendo de algunas condicionantes como ancho de las calles o facilidades de movilidad urbana, ha ido cambiando el rostro urbano de esas zonas, apareciendo nuevos edificios que han ido sustituyendo las casas originales de uno o dos niveles. Con lo anterior se va consolidando poco a poco, una imagen mas cosmopolita, en distintas regiones urbanas de la ciudad de México. Las ciudades modernas por su propia naturaleza, son varias ciudades que conviven  al mismo tiempo, combinado distintas densidades construidas, usos del suelo y diferentes tiempos históricos edificados. Lo anterior implica poner en juego por parte del conjunto de la sociedad y su gobierno representativo, planes de desarrollo en donde prevalezca la razón, el sentido común y sobre todo la búsqueda del bienestar colectivo.

 

En este orden de cosas, en el año 2012 se terminó la construcción de un edificio de densidad media, ubicado en la calle de Ucello No. 10, en la colonia Barrio de San Juan Mixcoac, en la Delegación Benito Juárez, proyecto del arquitecto Nicolás Vázquez, egresado de la Facultad de Arquitectura de la UNAM, del taller Max Cetto, haciendo equipo con Helmut Balle. El edificio en cuestión está constituido por tres unidades habitables. La calle de Ucello se encuentra localizada dentro de un cuadrante definido por importantes vialidades como el eje 6 sur Tintoretto, la calle de Holbein, Ave. Revolución y la Ave. de los Insurgentes, zona urbana que cuenta con importantes equipamientos comerciales, de servicios y espacios verdes, entre los que destacan el Estadio de futbol llamado Azul, la Plaza de toros México o el Parque Luis G. Urbina. llamado coloquialmente Parque Hundido. La propia calle de Ucello ha ido actualizando su perfil urbano, cambiando casas por edificios, algunos incluso se terminan actualmente y el proyecto del arquitecto Nicolás Vázquez forma parte importante de esta transformación. El edificio que ahora nos ocupa cuenta con cinco niveles, uno de ellos medio nivel abajo del nivel de banqueta que se utiliza como acceso principal peatonal, de servicios y estacionamiento. En un primer nivel se ubica un departamento de un solo nivel con 100.00 m2 construidos y en los tres restantes se localizan dos departamentos de 150.00 m2 construidos cada uno, ubicándose en el último nivel terrazas azotea y zonas de dormir o estudio.

 

El proyecto está resuelto tomando en cuenta criterios racionalistas, en lo que tiene que ver con su orden compositivo, características constructivas y manejo de materiales. El Arq. Nicolás Vázquez reconoce influencias y referencias conceptuales respecto de las ideas y obras de los arquitectos Louis Kahn y Lecorbusier, maestros del movimiento moderno, mismas que se pueden identificar con claridad en las realidades proyectuales, de detalle y vivenciales del edificio Ucello 10. La escala del edificio le proporciona una presencia urbana amable,  resultando además atractiva por los contrastes, juegos volumétricos y de claroscuros, identificando la particularidad de este edifico con  respecto de sus vecinos semejantes. En la disposición de los componentes de programa se privilegia en lo que tiene que ver con vistas, iluminación y ventilación, los lugares de estar y dormir que dan directamente a las fachadas, en tanto que de manera ordenada y ocupando el centro de la composición, se disponen los espacios de servicio y las articulaciones verticales, criterio evidentemente kahniano, que se refiere a la idea de los espacios servidores y espacios servidos. Los departamentos mas grandes que ocupan los últimos tres niveles, disponen en una primera planta los espacios públicos y en las restantes los privados. Unas terrazas en azotea, ya comentadas, complementan el programa y diversidad vivencial de estos departamentos.

Se pueden apreciar en la composición del proyecto búsquedas de orden, claridad, jerarquización de espacios, aprovechamiento de la luz natural y flujos naturales de ventilación, contando para el efecto con una orientación dominante oriente poniente. Se entiende también la inquietud de alcanzar  racionalidad, precisión e identificación formal y constructiva de los componentes estructurales, con especial cuidado en las uniones y transiciones de cambio de materiales y solución de detalles particulares. Se aprecia un gusto por la utilización de materiales aparentes, con una presencia dominante de tabiques de barro recocido, con distintos aparejos. En los interiores, los colores claros le dan frescura y una presencia luminosa y confortable a los mismos. Son atractivos los contrastes de materiales, colores y texturas, que se suman a los juegos de claroscuros volumétricos. Se trata al final de cuentas de un edificio sencillo, amable y claro, condiciones resultantes de diseño que se entienden como búsquedas proyectuales por parte de Nicolás Vázquez.

 

Es un acierto de planeación urbana la redensificación de zonas de nuestra ciudad. Vale la pena en este sentido, con la idea de que la ciudad se hace y rehace en el tiempo, que esta actividad constructiva vaya acompañada con otros proyectos complementarios, que doten a la ciudad y sus habitantes con mayores y diversos espacios públicos, plazas y sobretodo jardines, abiertos y democráticos, tratando de acercarnos lo más posible a la referencia de contar con entre doce y quince metros cuadrados de espacio abierto, natural, verde, por habitante, asumiendo que tenemos que derribar obras ya construidas para lograr lo anterior. Porque densificar sin incrementar los espacios públicos, puede resultar contraproducente en relación a las posibles conductas colectivas, negativas, de los habitantes de la ciudad.

Colaboradores de proyecto: Rodrigo de la Garza, Ernesto Lomelí y Rosalía Yuste.

Fotografías Onnis Luque

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El mítico Campos Elíseos 432

Gustavo López Padilla

Los grandes personajes son reconocidos por sus pensamientos, por sus obras y acciones que nos dejan como herencia fructífera, como contribuciones a la evolución social y cultural. Al paso del tiempo, autores y obras se convierten en referencias para las nuevas generaciones que buscan su propio sentido y lugar en la historia. Formando parte de lo anterior se vuelven significativos: el sitio donde realizaron sus trabajos, los lugares que frecuentaron y desde luego las gentes que los acompañaron a lo largo de su vida creativa. Para el caso de los arquitectos, el espacio donde imaginan y desarrollan sus obras, se vuelve representativo de su persona, del orden,  profundidad, calidad de ideas y pensamientos que califican a su obras. Así las cosas, recuerdo gratamente que a principios del año de 1968, iniciando mis estudios de arquitectura en la Universidad Nacional Autónoma de México, a mi entrañable maestro Humberto Ricalde González (1941-2013) le pedí que me diera una oportunidad de trabajo y fue así que me invitó a formar parte del taller del Arquitecto Augusto H. Álvarez (1914-1995) con quién él mismo previamente ya colaboraba, luego entonces tuve la oportunidad de conocer, aprender y estar por cuatro años en el mítico taller de proyectos de Campos Elíseos 432, de la Colonia Polanco.

Durante el tiempo que trabajé en el taller del Arquitecto Álvarez, conocí a algunos de sus colaboradores que me brindaron su amistad y consejos, que fueron importantes para mi formación como persona y profesional. Recuerdo entre otros desde luego al Arq. Enrique Carral Icaza (1914-1976), distinguido, serio y profesional socio de aquellos años del Arq. Álvarez, quién con el tiempo descubrí que además de buen arquitecto, era un fanático del beisbol, particularmente interesado en lo que se conoce como la serie mundial. Naturalmente con quién tuve una relación cercana y enriquecedora fue con Humberto Ricalde, con quién platicaba de la vida y la arquitectura, ya sea en el propio taller o yendo a comer a los alrededores o a algunas cantinas famosas del centro de la ciudad, que eran lugares preferidos para las tertulias. Recuerdo intensamente las vivencias relacionadas con los sucesos del 68, que sacudieron social, política y culturalmente al mundo y a México, asistiendo juntos a algunas de las marchas mas significativas del movimiento. El Arq. Héctor Meza Pastor, quién era uno de los colaboradores más cercanos e importantes del Arq. Álvarez, nos deleitaba con pláticas amenas de todo cuanto sucedía, además de aprender de sus habilidades para resolver y desarrollar constructivamente los proyectos en los que estábamos involucrados y quién tiene además una mano privilegiada para dibujar los detalles constructivos arquitectónicos que se presentaban necesarios. La dedicación constante y cotidiana, ocupando un restirador junto a todos los que formábamos el taller, mas sus dibujos a mano sobre papel reticulado que realizaba  el Arq. Álvarez, en los que metodológicamente con finos plumones combinaba colores diversos  mostrando al mismo tiempo en un solo plano plantas, cortes, fachadas y algún detalle constructivo  fueron lecciones invaluables. Jorge Flores Villasana fue sin duda otro gran maestro, serio, profesional, preciso. Ahí conocí también a los arquitectos Juan Pablo Flores, Fernando Moreno, Luís Sánchez Renero, Marina Zárate, Víctor Bayardo,  Salvador Laborde y Francisco Pérez de Salazar entre otros.

El diseño del taller que existe todavía como tal, pero ocupado por otros arquitectos que lo usan actualmente, es consecuente con las líneas de pensamiento con las que Augusto H. Álvarez y Enrique Carral, conceptualizaban y desarrollaban sus proyectos, dentro de un funcionalismo abiertamente Miesiano. Formas geométricas simples, regulares, volúmenes claramente definidos, contundentes, resueltos con base en una estructura metálica aparente, ordenada modularmente, que trabaja en conjunto con algunos muros laterales de carga. Plantas libres y grandes ventanales en los que se dejan ver criterios de ligereza, transparencia, aprovechamiento de la luz natural, continuidades espaciales, relación clara y directa entre los espacios interiores y un patio interior cubierto, que opera como acceso peatonal, a lo que se suma un espléndido jardín lateral que se relaciona con la sala de juntas y un pequeño privado para recibir clientes.  Las fachadas hacia la calle, cerradas, buscando cierta privacidad, muestran un diestro manejo de proporciones, escala humana amable y algunos contrastes de materiales, colores y texturas. Atmósferas y ambientes que terminan siendo alentadores, sugerentes, propicios para las actividades creativas. En planta baja se ubican las áreas administrativas y las salas de juntas que se extienden hacia el jardín lateral mencionado. En planta alta, las zonas de trabajo se constituyen por dos talleres apenas separados por un discreto patio interior cubierto. En este ambiente los proyectos se resolvían asumiendo la certeza de que la arquitectura debía ser funcionalista, con todo lo que ello pudiera implicar. La crisis del funcionalismo que para esos años, 1968, era ya manifiesta en el mundo, sobretodo documentada con la aparición del libro Complejidad y Contradicción en Arquitectura, de Robert Venturi, 1966,  en México se volvería presente hasta finales de los años setenta. El mundo, México incluido, se transformaba cultural, política, social, económica y científicamente. Así las cosas en el taller de proyectos de Campos Elíseos, se acordaba previamente la medida modular adecuada para cada proyecto, pudiendo ser 91.5 por 91.5 cms ó 1.22 por 1.22 cms, (medidas industriales base, a partir  de las cuales se producen una buena cantidad de materiales para la construcción), para acto seguido  todo mundo dibujar la retícula correspondiente en los planos necesarios y disponer ordenada y rigurosamente así todos y cada uno de los componentes del proyecto en cuestión, según los lineamientos proyectuales imaginados con antelación  por el Arq. Augusto H. Álvarez. No había dudas, así se resolvían los proyectos, así debían ser, siguiendo criterios, formas, ordenamientos espaciales y detalles practicados por los maestros como Mies Van der Rohe (1886-1969), Phillip Johnson (1906-2005), Walter Gropius (1883-1969),  Skidmore Owings and Merryll ó Kevin Roche (1922) y John Dinkeloo. (1918-1981)

Las obras construidas representan valores, se cargan de significados, la calidad de sus espacios generan conductas. Campos elíseos 432 representaba la confianza en el trabajo, en el ejercicio de la razón, en el esfuerzo constante como posibilidad de progreso, en la utilización de la ciencia y la tecnología de manera ordenada, como oportunidad para solucionar requerimientos proyectuales. Estaba presente la idea de un taller de proyectos, con todo lo que lo anterior implica, dirigido por Augusto H. Álvarez y Enrique Carral,  formando equipo con diferentes generaciones de arquitectos y estudiantes, sumando el esfuerzo colectivo para desarrollar los trabajos de proyecto. Entendiendo además el taller profesional de diseño, como  espacio natural y necesario, donde se posibilita  la relación directa entre maestro y aprendiz, que brinda la oportunidad necesaria de complementar la enseñanza aprendizaje de nuevas generaciones. La atmósfera que imperaba en el lugar, que se constituía por sus espacios, materiales, muebles y personas, era una invitación propicia para el trabajo creativo.

Notas

Quiero agradecer a la Arq. Lourdes Cruz González Franco Directora del Archivo de Arquitectos Mexicanos de la Facultad de Arquitectura de la UNAM su valiosa colaboración en cuanto a información, para la elaboración de los presentes comentarios. Muy especialmente agradezco también en el mismo sentido a la Arq. María Eugenia Hernández Sánchez, representante del mismo archivo.

 Reconozco la colaboración del Arq. Augusto F. Álvarez.

 Los planos y fotografías que aparecen acompañando los presentes comentarios fueron proporcionados por el Arq. Augusto F. Álvarez  y por el Archivo de Arquitectos Mexicanos de la Facultad de Arquitectura de la UNAM a quién le fue encomendado el resguardo del archivo del Arq. Augusto H. Álvarez.

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Barragán funcionalista

Gustavo López Padilla

Es importante que toda sociedad sepa valorar su patrimonio cultural, sienta orgullo por el mismo y se identifique con él, teniendo presente que su identidad está soportada en buena medida a partir de este patrimonio. Las ciudades y sus arquitecturas correspondientes forman parte esencial de este patrimonio y dan cuenta en buena medida de los valores que  dan sentido a estas sociedades, registrando en el trascurso del tiempo la constancia, evolución y diversidad de estos valores. En este orden de ideas, en la ciudad de México se ha restaurado recientemente un edificio de 1939, ubicado el la Glorieta Melchor Ocampo No. 38, en la colonia Cuauhtémoc, en la Delegación del mismo nombre y cuyos autores son Luís Barragán Morfín (1902-1988) y Max L. Cetto Day (1903-1980). Este edificio representa la fructífera relación profesional, de amistad e intelectual entre ambos arquitectos y uno de los períodos más lucidos, productivos y de gran calidad ejecutiva, en términos de conceptualización y ejecución constructiva, siguiendo las ideas, búsquedas y maneras de entender la vida arquitectónica y urbana, dentro de lo que conocemos como movimiento funcionalista, que por esos años se presentaba como una alternativa viable y necesaria, para enfrentar las necesidades de modernidad y progreso para el México que se construía después del movimiento revolucionario (1910-1921) El edificio al que nos referimos, forma parte de un conjunto de edificios que se construyeron por esos mismos años, definiendo en buena medida el perfil urbano de lo que fuera la original y espléndida  Glorieta Melchor Ocampo, representando por un buen tiempo al México moderno, cosmopolita, siguiendo  imágenes y calidades urbanas de algunas ciudades  centroeuroperas, que muestran una densidad media de construcción.  El conjunto de edificios mencionado cuenta con una altura promedio de cinco niveles y muestra en términos compositivos y formales el criterio de unidad en la variedad, con continuidades en lo que se refiere a las superficies de los paramentos de sus fachadas y sus remates de alturas.

Plaza Melchor Ocampo

El edificio que ahora nos ocupa, el de Barragán y Cetto, fue conceptualizado originalmente para ser utilizado como estudios para pintores y en este sentido vale la pena comentar de inicio, que la orientación de la fachada principal dominante es norte, resultando adecuada para los fines del uso  propuestos para el lugar. Siguiendo algunos criterios lecorbusianos,  como los experimentados en la propuesta para la Casa Citrohan de 1922 o hasta el propio estudio para el pintor Ozenfant también de 1922, el proyecto de Melchor Ocampo 38 está resuelto en cinco niveles, un primero donde se ubican el acceso peatonal y los estacionamientos y en los cuatro restantes se desarrollan cuatro departamentos,   resueltos cada uno en dos niveles, contando cada unida básica con una doble altura, generosamente iluminada por medio de grandes ventanales, constituyendo estos últimos  los elementos formales de la fachada que dan presencia urbana al proyecto,  estableciendo con ello además,  una relación directa entre los interiores del edificio con el paisaje exterior arbolado, que forma parte esencial de la glorieta.  Las áreas públicas de cada departamento se ubican en las plantas bajas, sumándose a lo anterior la cocina y en las plantas altas, un mezzanine abierto a la doble altura mencionada, define las áreas de descanso, a las que se suman sus baños correspondientes. Los departamentos cuentan con superficies que van de 71.13 m2 hasta 72.82 m2

Siguiendo criterios funcionalistas, el proyecto está resuelto con base en formas geométricas simples, regulares, con tendencia hacia la abstracción, en donde los manejos de proporción y escala se aprecian muy cuidados, buscando lo mas esencial desde el punto de vista funcional, incorporando detalles constructivos igualmente sencillos, procurando bajos costos de ejecución y mantenimiento. Predomina en la construcción el uso de colores claros, lo que proporciona a los lugares interiores una gran luminosidad y serenidad al mismo tiempo. Ya están aquí presentes las ideas de lo mínimo y la austeridad que se volverán constantes en la arquitectura mas conocida de Luís Barragán.

Con otros mas de semejante calidad de manufactura, realizados por esos mismos años por Barragán, este edificio funcionalista se ubica a medio camino entre la arquitectura de expresiones locales de la primera etapa barraganiana y las de su última etapa, en las que retoma las esencias de las dos anteriores, local y funcionalista, para alcanzar las obras mas personales y logradas, que se volvieron las imágenes mas consolidadas de las búsquedas de Barragán y que lo llevaron a ocupar uno de los lugares mas destacados dentro de la arquitectura contemporánea universal. Los trabajos de restauración del proyecto original, fueron realizados por el grupo denominado VRTICAL, constituido por Luís Beltrán del Río y Andrew Sosa y la ejecución constructiva estuvo a cargo de Jorge Salcido. Se trata de un equipo de jóvenes que tuvieron la voluntad y seriedad profesional de estudiar con detenimiento la obra de Barragán, sus planos originales en la medida de lo posible y con una actitud inteligente y respetuosa, procuraron ajustarse  al diseño original del edificio, incorporando solo algunos detalles complementarios, tratando de hacerlo mas funcional para los tiempos que corren, pero estableciendo relaciones amables, respetuosas y puntuales de armonía, entre diseños, manejo de materiales y tiempos arquitectónicos.

Estamos ante un trabajo bien ejecutado que vale la pena replicar en otros edificios, como en los de la misma Plaza Melchor Ocampo para no ir muy lejos, reconociendo de inicio el valor patrimonial de edificios del movimiento moderno, que pueden convertirse en referencias fundamentales, para otros proyectos que respondan a los requerimientos mas actuales de la arquitectura. Se trata de evolucionar la cultura arquitectónica nacional, reconociendo  valores y logros del propio patrimonio construido.

Agradecimientos

Quiero agradecer muy particularmente a la Arq. Dolores Martínez Orralde Directora de la Dirección  de Arquitectura y Conservación del Patrimonio Artístico e inmueble del INBA por su valioso apoyo para la realización de los presentes comentarios. En este mismo sentido agradezco  la colaboración de la Lic. Liliana Mijangos.

También la amabilidad del Arq. Andrew Sosa, representante del grupo Vrtical para visitar el edificio y contar con la información necesaria para realizar los comentarios.

Fotografías Gustavo López

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Nuestra experiencia en materia de vivienda colectiva Sánchez Arquitectos y Asociados

Gustavo López Padilla

En las ciudades modernas, aproximadamente el sesenta porciento de su territorio está conformado, definido y ocupado por viviendas de distinta naturaleza y densidad, por lo que en gran medida estas mismas determinan el rostro, imagen  y calidad habitable de estas mismas ciudades. La fenomenología, problemática de diseño y construcción de viviendas colectivas  en las ciudades, han sido de las mayores preocupaciones urbanas contemporáneas y han recibido particular atención por parte de los interesados en estos temas como sociólogos, políticos, economistas, urbanistas y arquitectos. Existe una gran cantidad de estudios sobre lo anterior y frecuentemente se realizan congresos con esta misma finalidad. Nosotros como Sánchez Arquitectos y Asociados, a  lo largo de poco mas de cuarenta años de ejercicio profesional, el tema de la vivienda colectiva ha estado  presente, de manera constante, entre nuestros intereses, estudios, preocupaciones y oportunidades de diseño. A lo largo de este tiempo nuestros proyectos han estado relacionados tanto con solicitudes de diseño de instituciones del Estado Mexicano, como aquellos otros que tienen que ver con la iniciativa privada, conceptualizando los planteamientos de proyecto para ambas oportunidades, tomando en cuenta sobretodo, los compromisos sociales y urbanos que por su naturaleza implican. Hemos podido realizar proyectos en diferentes estados de la República Mexicana como San Luis Potosí, Campeche, Tabasco, Puebla, Hidalgo, Guanajuato, Estado de México y desde luego en la ciudad de México. Los presentes comentarios tienen por objeto dejar constancia de algunas de nuestras ideas, búsquedas y constantes conceptuales, con las que hemos enfrentado los diseños que hemos podido realizar hasta la fecha.

En primera instancia nos vamos a referir a uno de los proyectos que realizamos en el año de 1986, para afrontar las repercusiones del sismo que en el año de 1985 abatió nuestra ciudad de México. Este proyecto formó parte del llamado Programa de Renovación Habitacional Popular, que se instituyó por parte del gobierno de la ciudad, para resolver la demanda de vivienda que fue afectada por el sismo mencionado. Para este programa realizamos previamente algunos proyectos prototipo de viviendas y organizaciones posibles de conjuntos, con la finalidad de sistematizar y volver mas ágil las respuestas de diseño que las circunstancias demandaban. Prototipos que fueron utilizados por otros diseñadores y por nosotros mismos. Para estas definiciones previas de proyecto, se tomaron en cuenta las opiniones, inquietudes y requerimientos de las propias gentes, que al pié de sus terrenos afectados, esperaban las nuevas edificaciones de viviendas. Entre los conjuntos que pudimos desarrollar es significativo el que se ubica en Paseo de la Reforma norte, esquina con la calle de Magnolia, en la colonia Guerrero, Delegación Cuauhtémoc. El conjunto desplantado sobre un terreno de 1500.00 m2, está constituido por 36 viviendas, para 180 habitantes, desarrollado en tres niveles y cada vivienda cuenta con 58.00 m2. Se buscó en los diseños racionalidad funcional, economía estricta en el uso de materiales y procedimientos constructivos, pero buscando una clara e identificable imagen urbana. Respetando el tradicional espíritu de las vecindades, de la vida de barrio, el conjunto cuenta con su portón de entrada, resuelto formalmente con un arco  y un patio abierto centralizado, en donde se desarrolla la vida comunitaria. Adicionalmente, aprovechando una pequeña porción residual de terreno próximo al conjunto, se cuenta con un jardín-plaza pública que se vive para la ciudad y que los vecinos del lugar pueden también aprovechar. Se incorporó además en el diseño, el uso del color, en gamas que tradicionalmente forman parte de la cultura popular.

En la ciudad de Campeche, en el año de 1976, desarrollamos un conjunto de vivienda para el Fovissste, constituido por 200 unidades, en un predio de 4.87 has., para 1200 habitantes, con una densidad de 246 hab/ha., ubicado en el cuadrante definido por las calles de Gobernadores, calle 16, calle Venezuela y calle Uruguay. La particularidad de este proyecto consistió en la consideración de la preexistencia en el lugar de un huerto consolidado de naranjos, perfectamente definido a partir de un trazo regular, que sirvió de base para el ordenamiento del conjunto, con la premisa de salvar la mayoría de los árboles, aprovechando su sombra, su imagen  y sus frutos, que colaboran a la definición paisajística, calidad de vida y ambiental del proyecto resultante. El conjunto cuenta con 5 prototipos diferentes de viviendas, que oscilan entre 60.75 m2 y 106.79 m2 construidos, con la finalidad de  implementar el criterio de unidad en la variedad, procurando con ello diversidad formal y social al proyecto, valorando la importancia de mezclar diferentes estratos sociales, como parte de la necesidad de intercambiar distintas experiencias, para enriquecer la vida social. La orientación mayoritaria de las unidades de vivienda, el tamaño y tipo de ventanas, regula la incidencia del sol, sus ganancias de calor  y busca la ventilación natural cruzada, condición necesaria para un clima cálido y húmedo. Una buena cantidad de viviendas cuentan con pórticos sombreados, al frente de las mismas, conservando la costumbre de la localidad de vivir estos espacios, en relación con las calles peatonales, fomentando la vida en común. El conjunto cuenta con un espacio abierto público, centralizado, arbolado, sombreado, generoso dimensionalmente, donde es posible realizar vida social y donde se ubica también una pequeña zona comercial. Los estacionamientos necesarios se ubican perimetralmente al predio, definiendo con claridad las zonas destinadas y delimitadas para los automóviles, dando preferencia a que la gente camine en el conjunto. Una calle centralizada, que cruza el espacio central mencionado, articula el conjunto con el tejido de la ciudad, siendo este criterio fundamental para la conceptualización general del proyecto.

En el año de 1974 se diseñó un conjunto también para el Fovissste, denominado Integración Latinoamericana, ubicado al sur de la ciudad de México, en la Delegación Coyoacán, en un terreno de 10.8 has., delimitado en parte por las avenidas Universidad y Cerro del Agua, cercano al eje 10 sur. El proyecto cuenta con 1460 viviendas, 740 hab/ha., desarrolladas en edificios de 5, 10, 12 y 16 niveles, con una variedad de departamentos que oscilan entre 75.00 m2 y 120.00 m2 construidos, 16 tipos diferentes, entremezclando distintos estratos sociales. En lo que tiene que ver con el planteamiento de conjunto, una calle centralizada, lo articula longitudinalmente con la ciudad, entroncando con las avenidas Universidad y Cerro del Agua, definiendo además un circuito central que aloja los edificios mas altos y delimita una zona jardinada,  cuerpos de agua, foro al aire libre y una zona comercial, propiciando una parte sustancial de la vida comunitaria. En relación a esta calle que opera como columna vertebral del proyecto, los conjuntos de edificios, sus plazas y sus calles secundarias se ordenan buscando mayoritariamente una disposición volumétrica, a manera de peine, que busca la orientación oriente poniente, garantizando con ello, una  iluminación y asoleamiento adecuados. La particularidad mas significativa del diseño del conjunto es que cuenta con estacionamientos cubiertos, logrando con ellos amplias plazas descubiertas, separando así el guardado de los automóviles de los peatones, logrando áreas de convivencia seguras, pensando en los usuarios en general, pero sobretodo en los niños y adultos mayores, incrementando con ello la variedad de microambientes en el espacio público abierto disponible, hasta llegar a un 54.9 % del área total del terreno. Los diseños de los departamentos, muy racionales, buscan clarificar e identificar las zonas comunes, de servicio y privadas, utilizando básicamente materiales de construcción aparentes, buscando con ello bajos costos de construcción y sobretodo de operación y mantenimiento, cuidando con detenimiento las soluciones particulares de detalle.

En la zona sur poniente de la ciudad, en la colonia Merced Gómez, Delegación Álvaro Obregón, en la confluencia de las avenidas Centenario, Cinco de Mayo y la calle Mejía Delgado se ubica en conjunto denominado Centenario, edificado por Banobras en el año 1978, sobre un terreno de 9,975.50 m2, constituido por 160 viviendas, con una densidad construida de 770 hab/ha y una población total de 768 habitantes. El terreno de forma cuadrangular da frente a tres avenidas y cuenta con una pendiente que va de ave. Centenario hacia 5 de Mayo; esta condición topográfica permitió plantear el proyecto, ubicando el estacionamiento necesario en un edificio de tres niveles terrazeado, sobre 5 de mayo y un espacio central jardinado, hacia el cual viven mayoritariamente las viviendas del conjunto, separando con ello el flujo y movimiento de los automóviles,  procurando un lugar importante de convivencia, seguro, sombreado y silencioso. La forma geométrica de la solución de los edificios, genera otros espacios abiertos menores, que proporcionan a los usuarios del conjunto, variabilidad de lugares de descanso y encuentro. El espacio abierto público, entre zonas verdes y plazas ocupa un 44 % de la superficie del terreno. Sobre la esquina de Centenario y Mejía Delgado se cedió a la ciudad una porción de terreno, para que el gobierno de la misma ciudad pudiera construir servicios de equipamiento. En esta misma zona del terreno, se ubica el acceso peatonal principal, que coincide con la construcción de una pequeña zona comercial, la ubicación de un pequeño consultorio médico y un Kinder que provee de educación básica a los niños del propio conjunto. Los edificios son de dos tipos, unos de 10 niveles, que le dan presencia y jerarquía al conjunto sobre la ave. principal, que es Centenario y otros de 5 niveles. Las viviendas son 80 de 81.00 m2 y 80 de 125.00 m2, algunas de ellas resueltas en un solo nivel y otras en dos niveles. Se utilizaron preferentemente materiales aparentes, tabique y concreto, con la particularidad que el aparejo de los edificios de 5 niveles corresponde con el que resulta de un muro de 21 cms.

Como una inversión privada, en la ciudad de San Miguel Allende, en el Estado de Guanajuato, se ha ido construyendo por etapas un conjunto de viviendas denominado Rincón de Santa María, sobre un terreno de 5358.25 m2, cercano a la presa Del Obraje y colindando con el Arroyo Las Cachinches, que nace justamente en la propia presa mencionada. Como parte esencial de la propuesta de proyecto se mejoró y diseñó el bordo del Arroyo, dando lugar a la calle Rivera de Santa María, que sirve de acceso al conjunto. Se contará con 17 casas habitación y mas adelante con algunos otros equipamientos complementarios; viviendas que van desde 244.36 m2 hasta 376.73 m2 construidos. En el corazón del proyecto urbano se localiza una plaza a partir de la cual se  organiza y distribuye la ubicación de las viviendas, convirtiéndose además en lugar importante de encuentro y convivencia. El tratamiento paisajístico de esta plaza y las pequeñas calles interiores, responden a una interpretación moderna de las atmósferas y detalles de las calles tradicionales de San Miguel. Los proyectos arquitectónicos de las viviendas, igualmente comprometidos con nuestro propio tiempo histórico, recuerdan a la distancia tratamientos, detalles y usos de materiales de las tradicionales casas del lugar. Parte importante de los diseños, son las vivencias hacia patios y jardines, que igualmente recuerdan formas de vida de la localidad. El sentido general del proyecto implica un tratamiento integral, diseño urbano, arquitectura y paisaje, con una visión moderna, pero que armoniza con naturalidad, formando parte  del tejido urbano de San Miguel Allende.

Si bien cada proyecto que se presenta ahora muestra personalidad propia, el conjunto de los mismos tiene en común la intensión de que cada uno de ellos logre un sentido de pertenencia al lugar donde se ubica, tomando en cuenta las costumbres y maneras de vida propias de la gente de la localidad, valorando además condiciones climáticas, topográficas, paisajísticas y sus posibilidades de accesibilidad y conexión urbana, tratando que cada proyecto haga ciudad, enriqueciendo y enlazando los tejidos urbanos. Tienen también en común,  el valorar el sentido de la vida privada de sus ocupantes y fomentar al mismo tiempo la vida comunitaria, procurando una variedad razonable y suficiente de espacios públicos, plazas y jardines, mezclando distintos estratos sociales y culturales, como la posibilidad importante de enriquecimiento de la vida que se ofrece en estos contextos, abiertos, públicos y democráticos, dándole a los automóviles su lugar eficiente, limitado y separado, pensando fundamentalmente que los conjuntos habitacionales deben ser seguros y caminables  para el grupo de las familias que los habitan. En términos arquitectónicos se propone mezclar distintos prototipos de edificios y sus correspondientes de unidades de vivienda, con variantes de áreas,  escalas y presencias urbanas,  con un sentido de unidad en la variedad, tratando que los usuarios se puedan identificar con los conjuntos habitacionales, haciéndolos suyos y con ello se comprometan colectivamente a su conservación y mantenimiento. Combinando en la medida de lo posible, distintos usos del suelo, complementarios, buscando un cierto nivel de suficiencia en lo que respecta a la vida cotidiana de los habitantes de los conjuntos. Experimentamos con diferentes materiales, texturas, colores y procedimientos constructivos, buscando la idoneidad de los mismos para cada particularidad de proyecto, intentando costos razonables de ejecución de obra y sobretodo pensando en los de mantenimiento. Estamos conscientes que la calidad de los espacios genera conductas y estados de ánimo y en este sentido buscamos espacios ordenados, claramente identificables, amables, luminosos y confortables. No hay duda que el hacerse de una vivienda, es una de las aspiraciones mas importantes de los que habitamos en las ciudades y el lograrlo es un motivo de orgullo, que se convierte al mismo tiempo en un reflejo de los valores y logros que se pueden alcanzar en la vida.

Notas:

Sánchez Arquitectos y Asociados esta constituido por Luís Sánchez Renero, Félix Sánchez Aguilar Gustavo López Padilla y Fernando Mota Fernández.

En el proyecto de Integración Latinoamericana fue importante la colaboración de Héctor Meza Pastor y Humberto Ricalde.

En los proyectos de Renovación Habitacional, fue importante la participación de Álvaro Díaz Escobedo. Seguir leyendo

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